Organizar y optimizar los recursos que reutilizás en el campus.
Para armar tus clases manejás distintos tipos de objetos: textos, imágenes, videos, documentos. Los textos los escribís directo en la plataforma, pero las imágenes, los videos y los archivos necesitan un lugar donde vivir. Ese lugar es el Repositorio.
Su función central no es solo guardar: es organizar la información, ponerla a disposición de las aulas que elijas y —sobre todo— optimizar el almacenamiento. Pensado así, deja de ser un depósito y se vuelve una herramienta de trabajo.
Su verdadera potencia está en el principio "subir una vez, reusar en muchas": cargás cada objeto una sola vez y lo traés a todas las aulas que lo necesiten, sin duplicar espacio. Y si más adelante lo actualizás en el repositorio —una nueva versión de un PDF, una corrección en un video—, el cambio baja solo a todas las aulas que lo usan, sin ir a reemplazarlo aula por aula.
Dos niveles, según quién accede:
🏛️ Repositorio Local (institucional): compartido por todo el campus. Cualquier aula puede traer objetos desde acá. Es el que más vas a usar: logos, videos institucionales, manuales generales.
🔒 Repositorio Personal: privado, tuyo. Para materiales que estás preparando o que todavía no querés compartir. Cuando están listos, los movés al Local.
Hay una pregunta que ordena la decisión: ese archivo, ¿lo vas a usar una sola vez o varias?
📌 La regla práctica: si lo vas a usar en más de un lugar o si va a cambiar con el tiempo, va al repositorio. Lo cargás una sola vez y lo reusás cuantas veces haga falta, sin duplicar esfuerzo ni espacio. Un archivo puntual, de un solo uso y que no se va a tocar, puede ir directo en el aula; uno que se repite o se actualiza, al repositorio.
El repositorio no trabaja solo. Se conecta con las aulas (desde ahí enlazás los archivos dentro de tus clases), con los Textos y contenidos (una imagen del repositorio insertada en un texto) y con Archivos y Sitios. Pensarlo vinculado, y no como un cajón aparte, es lo que lo vuelve estratégico.
En grandes pasos: subís el material al repositorio (Local o Personal) desde la Administración, lo catalogás con un nombre y una ubicación claros, y desde cualquier aula lo traés sin volver a cargarlo. El archivo vive en un solo lugar y aparece en todas las aulas donde lo necesitás. Para el paso a paso de cada pantalla, tenés el manual oficial.
📘 Ver el repositorio en el manual del campus →
En resumen: el repositorio es una herramienta para trabajar más ordenado, ahorrar tiempo y cuidar la experiencia de quienes cursan. Bien usado, se nota en la fluidez de todo el trabajo.